domingo, 7 de marzo de 2010

Y volver, volver, volver... a mis jeans otra vez...

(Fotografías: Mireia Matamoros Márquez
Modelo: Yo (bueno, lo que era yo, sniff....)


¿Cuántas veces hemos oído lo de "el cuerpo nunca vuelve a ser el mismo después de un embarazo"?...
¿Y cuántos ejemplos vivos conocemos de cuerpos que vuelven, no sólo a ser lo mismo, sino incluso mejores?

Para mí creerse la vieja sentencia equivale a tirar la toalla de antemano. No es fácil, ojo. No es fácil a no ser de esas que se someten a un "recosido" en la misma sala de parto... (cómo me han chivado que hizo en sus 3 partos Victoria Beckham... y que conste que tenemos amigos comunes).

También influye lo "buenas" que hayamos sido durante el embarazo. Y yo debo confesar que fui mala, malísima. 18kg de más para una niñita de poco más de 3kg... nada mal, ¿eh?

Obviamente, los inicios son duros... Confías en perder el peso dando pecho; craso error. En que los kilos se evaporen cuando tu bebé empieze a gatear... inútil.
Ya te puedes inflar a fruta y agua... los kilos siguen allí.

Desde mi experiencia como mami, os diré que mis kilos empezaron a irse cuando mi pequeña empezó la guardería.
Allí hizo acopio de virus miles que, alegremente, traía a casa como si fueran manualidades. Y yo, sensible ante virus, me los tragaba todos inocentemente.
Nada como un buen virus estomacal para bajar un par de tallas rápidamente!!



Y después de la pequeña ironía (ironía pero cierta) os hablaré de mis trucos.
Volver a caber en tu ropa ya no es sólo una cuestión de autoestima, sino una cuestión práctica. Porque el que va a necesitar renovar cada 3 meses el armario completo, a partir de ahora es el bebé.
Tu podrás reemplazar algún que otro básico, pero seamos sinceras... ¿quién puede permitirse quemar el contenido del armario y empezar de 0? Ojalá todas

Yo aconsejo apostar fuertemente por los complementos al principio.... quizás es el momento ideal en la vida de una mujer para autoregalarse un bolsazo. O una joya... o las dos cosas!!

Lo ideal es empezar lo antes posible a mover el esqueleto... pero requiere unas dosis de buena voluntad tremendas!! Yo era de las que decía: "apenas salgo del hospital, me voy a spinning". Una cesária y poca ayuda para ocuparme de mi hija después, me hicieron desistir.
Lo que sí podemos hacer todas en mayor o menor medida es yoga o pilates. Hoy en día encontramos infinidad de dvd´s o libros ilustrados que nos permitirán iniciar un discreto entrenamiento en casa. Llegará un momento en que el bebé se unirá a nosotras, y es una maravillosa forma de ponerse en forma. Yo debo contener la risa ante una concentrada Nena&Chic que parece tomarse muy en serio lo de ejecutar correctamente el saludo al sol.



Pero... ¿y qué comemos?
La duda eterna... ¿por qué dieta decantarse?
Por experiencias anteriores ya conocía los beneficios de la dieta de la Zona. Lo complicado es que hay que calcular bloques, cantidades, etc...
Y que, seamos realistas, cuando mi pequeña ha estado enferma o me he saltado comidas por estar con ella o me he tragado una pizza doblada. En 10 minutos de horno es lo más rápido y cómodo que se me ocurre.

Así que intenté mantenerme "en la Zona" a mi modo.

Mucha agua, intentar que no pasen más de 5 horas entre comida y comida, reducir consumo de pasta, arroz y carne. Mucha verdura, fruta, pescado, huevos... y grasas "buenas" como el aguacate, las nueces de macadamia, el aceite de oliva.
Eliminar la sal y aliñar los platos con limón y hierbas aromáticas también ayuda mucho.


Y sucumbir a los caprichos de vez en cuando. Porque aunque parezca una paradoja: ¿hay algo que alivie más ante la fustración de no caber en tus jeans favoritos que un buen helado de chocolate? Cómetelo sin remordimientos, que no es ninguna batalla perdida.

Aún estoy lejos de mi peso habitual, y debo reconocer que quizás mi antigua cintura de avispa (ideal para entrar en los vestidos vintage que tanto me gustan), no vuelva. Pero ya solo el hecho de estar preocupándome por mí misma sin sentirte una puñetera egoísta por pensar en algo más que tu hijo, contribuye a sentirte "en el camino".

Y créedme.... qué grande es abrocharte un pantalón de la talla M y sentir que resbala!!

9 comentarios:

Una mamá (contra) corriente dijo...

¡Me has tocado en el punto débil!.

Yo no fui ni buena ni mala. Comí normal, cuidándome de no tomar cosas que pudieran ser peligrosas para el embarazo, pero no me preocupé por lo demás (de hecho, cenaba pizzas y cosas precocinadas). Tuve la inmensa suerte de que todo lo que comía, lo gastaba el peque. No llegó ni a 7 kilos lo que engordé y eso que al final intenté comer por dos (por eso de que me dijeron que el niño venía pequeño, cosa que luego no fue cierta).

Y ahora...estoy a un kilo de mi peso anterior, pero ya me he dado cuenta de que es lo de menos.

Mi cintura de avispa, lo único que me gustaba de mi cuerpo, se ha esfumado completamente y no sé si volverá.

Estaría bien hacer ejecicio o hacer dieta, o ambas cosas, pero ya te digo que paso. Me encanta comer bien y no he hecho ejercicio en mi vida jajajajaja así cómo voy a volver a mi línea!! xDDD

En fin, que no me quejaré mucho porque yo tampoco pongo de mi parte, aunque, ciertamente, la cesárea tampoco ayuda, yo noto toda esa zona muy rara, fofa, descolgada, incluso si aprieto un poco parece que noto el surco...

Empiezo a asumir que es el "toque" que me ha dado la maternidad xDDD.

Besos (geniales las fotos).

Glory dijo...

Uys Eva, me he maeado y todo cuando he leído que si apretas te notas el surco de la cesárea...aixx todo me da vueltas...
Yo evidentemente no he pasado por un emabarazo a término ni postparto alguno, (aunque si por cuarentena manda huevos!), pero si me engordé más de 10kg cuando a mi tiroides pensó que ya llevaba muchos años trabajando y que había llegado el momento de jubilarse y dejar de funcionar...HIPOTIROIDEA, si sras, una mala pasada pq aunque comiese con un pajarillo, me matase haciendo km de senderismo y escalada, los kilos seguían agarrados a mis riñones com un alien :/
Y aúnque ya esté más que controlada médicamente,mi organismo sigue lento y ya me coma una hoja de lechuga o un filete minúsculo, me cuesta el doble que a una persona sana el quemar esas calorías.
Gracias a dios perdí esos 10kg con mucha cabezonería, aunque tengo que seguir cuidándome porque el peso se me dispara a la mínima...

Pero sí! Logré entrar en mis vaqueros de talla 38!
De todas meneras conozco muchas chicas que se han quedado con un cuerpo estupendo, sin hacer más uso que el de la rutina diaria del trabajo peques y casa...
Cada una es un mundo, así que no hay que pensar mucho en el después...
Bss!

Alex dijo...

Eva... lo tuyo es realmente envidiable y digno de elogio!! Teniendo en cuenta que tu bebé tiene 5 meses... estás estupenda !! Yo he necesitado más... Ari tiene casi 25 meses y acabo de constatar que entro de nuevo en mis Diesel talla 27!!!

Glory... por desgracia las mujeres estamos sujetas a este tipo de variaciones, lamento lo de la tiroides. En casos así debe prevalecer la salud, pero me alegra que lo hayas logrado !! cada cuerpo es un mundo y siempre hay alguien que piensa que estarías mejor con 2 kg menos o 2 kg más... Lo importante es sentirse bien con una misma !Y en ello estamos todas !

Una mamá (contra) corriente dijo...

Alex, lo mio no tuvo ningún mérito. Vamos, que lo mismo que engordé 7 kilos pude haber engordado 20, solo que tuve la suerte de que en esa época todo lo que comía lo gastaba. ¡Y eso que iba del sofá a la cama y de la cama al sofá!.

Glory, da un poco de grimilla, sí, pero supongo que es normal, son sólo cinco meses y aunque la cicatriz está estupenda, es lógico que yo pueda palpar la cicatriz longitudinal del abdomen. Puff, estoy segura de que tras un parto vaginal quedas mejor de la tripa, pero oye, es lo que tocó.

Yo no tengo problemas de tiroides (que sepamos!) pero comparto eso de que todo lo que como me engorda más que a los demás. No hay más que ver a mi marido que le encantan todas las guarrerias y está como un fideo!!.

Desde luego que lo importante es sentirse medianamente bien con una misma!!.

PD. Alex, mala, me has obligado a ponerme a la fuerza unos Levi's que me compré en la luna de miel en Nueva York. Cerrarme me cierran, pero me sacan un michelín...Bueno, una camisola holgada y listo xDDDD

Glory dijo...

Claro que es normal que te la palpes todavía cielo,si es muy reciene, solo que mi imaginación es muy gráfica y yo muy sensible...
Puedo tener un corte que se me vea el hueso y me quedo tan ancha, pero verle algo a los demás o imaginármelo, hace que me den mareos y todo me de vueltas...cosas que tiene una jejeje

ricinhos dijo...

çYo no he necesitado tener hijos para que no me sirva mi ropa, no hay nada como estar en el paro y la ansiedad para que todo aumente...En mi caso, estoy probando los metodos de antes, y me doy cuenta, que los años no pasan en balde, y que los meteodos que me servían con 22 añso con 27 no funcionan...

Una mamá (contra) corriente dijo...

Es verdad, ricinhos, los años no pasan en balde, yo también lo noto.

Glory, yo también soy muy aprensiva.

moda capital dijo...

Claro! yo creo como tú,si se puede pero hay que ponerse a trabajar duro! felicidades porque nunca hay que darse por rendidas!!!besines!

Mamareciente dijo...

Hola! Yo empecé a perder lo que me sobraba definitivamente al volver al trabajo. Como es un no parar literalmente desde que me levanto hasta que me acuesto ( y a veces ni eso...) pues no engordo ni queriendo!